Albahaca

La albahaca hidropónica es una de las hierbas más fáciles de cultivar. Apreciada en todo el mundo por su sabor dulce y fresco, es una opción ideal para todo, desde salsas para pasta hasta aderezos para ensaladas.

Cultivar albahaca hidropónicamente significa no usar tierra, menos plagas y cosechas más rápidas. Las plantas crecen limpias y fuertes, con un sabor y una apariencia más consistentes.

Nutrición de la albahaca hidropónica

La albahaca hidropónica está repleta de nutrientes que tu cuerpo necesita. Tiene un alto contenido de vitamina K, que favorece la coagulación sanguínea y fortalece los huesos. También contiene antioxidantes y compuestos antiinflamatorios que protegen las células y ayudan a reducir la inflamación y el estrés.

Comer albahaca con regularidad puede favorecer la salud cardíaca, ayudar al sistema inmunitario a combatir enfermedades e incluso fortalecer el cerebro. Algunas personas afirman que mejora la concentración y la memoria, mientras que otras la usan para sentirse tranquilas o aliviar pequeños dolores.

Uno de los mayores beneficios de la albahaca hidropónica es su mayor contenido de aceite. La albahaca cultivada en un entorno limpio y controlado, como los invernaderos de Eden Green, suele producir más aceites esenciales. Estos aceites le dan a la albahaca su sabor intenso y sus beneficios adicionales para la salud.

Además, al cultivarse sin tierra ni químicos, la albahaca hidropónica es súper limpia y está lista para usar. Ya sea que la uses en alimentos o en remedios naturales, obtendrás hojas frescas y puras, llenas de sabor y beneficios.

Cómo utilizar la albahaca hidropónica

La albahaca hidropónica es una de las verduras más versátiles para la cocina, es perfecta para preparar pesto, añadirla a ensaladas frescas, mezclarla en salsas o infusionarla en aceites para obtener un sabor intenso. También aporta un toque fresco a sopas, sándwiches e incluso a bebidas como limonada o té helado.

Si quieres guardar la albahaca para más adelante, hay maneras fáciles de conservar su sabor intenso. Un método es congelar la albahaca picada en aceite de oliva usando una cubetera. También puedes secar las hojas suavemente a fuego lento o al aire para conservar sus aceites y sabor naturales.

Recetas

Aquí algunas de nuestras recetas favoritas con albahaca fresca:

Hidroplanta

Nuestra avanzada tecnología promueve un cultivo sostenible y sin pesticidas. Esto significa que su albahaca se cultiva en un entorno limpio y controlado: sin tierra, sin plagas ni productos químicos agresivos. Cada planta recibe la cantidad justa de luz, agua y nutrientes para crecer rápido y con un sabor intenso.